100 días en las redes sociales

100 días en las redes sociales. 100 seguidores. 160 y tantos siguiendos. Más de 200 tuits… Emulando a presidentes de gobierno, o a entrenadores de la mejor liga del mundo (eslogan con el que se conoce la competición de fútbol de primera división en España), es la hora de hacer balance.

100 días en los que el aprendizaje ha ido acompañado del clásico prueba/error, con la conclusión de que todavía queda mucho por aprender. Pero sí son suficientes para ir tomando perspectiva sobre lo que ocurre en las redes y cuáles son las plataformas que más me han enganchado. Aquí van algunas confesiones (en este episodio Twitter):

Twitter me ha enganchado. Lo confieso. Me seduce su inmediatez, la cantidad de contenidos de interés que se pueden intercambiar a partir de a penas 140 caracteres… También me ha seducido su sentido del humor, su visión crítica, su amiguismo y coleguismo -dicho en el buen sentido-, algunos derroches de creatividad, notables dosis de surrealismo y absurdidad, su solidaridad…

Y, a pesar de todo, me seduce también su particular feria de las vanidades«¡Mira cuánto sé! ¡Y cuántos seguidores tengo, dentro de poco tendré que abreviarlos en letras porque no me cabrán tantos ceros! Además, no pierdo el tiempo siguiendo a demasiados porque…  Y, por supuesto, tengo tangas cosas que decir que necesito más de una app para poder publicar mis tuits mientras voy derrochando mis conocimientos por esas mundos (presenciales y vía streaming)».

Reflexionando en voz alta: como tengo bastante tiempo libre (ventajas del desempleo), me paso unos ratos, en sesiones de mañana, mediodía y tarde (aunque no siempre) mirando lo que tuitea «mi gente». ¡Y no me da tiempo de leer todos los tuits! ¡Ni de ver todos los enlaces que acompañan! ¡Y, mucho menos, de leer esos enlaces! Después, claro, ¡no me queda tiempo para crear mis propios tuits que estén en consonancia con los que he leído! Así que solo me resta el consuelo de ir retuiteando algunas de las cosillas que me ha dado tiempo a leer y me han parecido interesantes.

Ahora me pregunto, también en voz alta, ¿cuántas vidas necesitaría al día para poder leer todas las cosas interesantes que publican esas 160 y tantas personas que me han seducido para que las siga? ¿Qué pasará cuando salga a dar vueltas y me tropiece con otro montón de gente que es imperdonable que no haya empezado a seguir antes? ¿Cuántas vidas más necesitaré?

Y aquí es donde ya no entiendo nada. ¿Cómo se lo montan los que siguen a 500? ¿O a 1.000? ¿O a tropecientos más? ¿También están en paro y se pasan el día leyendo? ¿Tienen vidas ocultas? ¿Tienen más neuronas y las utilizan todas a la vez?¿Tienes apps que leen los tuits por ellos? ¿O les importa un carajo lo que digan los demás y solo les interesan ellos mismos?

Si alguien tiene respuestas que pongan un poco de luz a este sinvivir que no dude en dejarlas aquí a modo de comentarios. Prometo leerlos todos. Aunque sean más de uno.

(En próximos episodios, más chula que nadie, haré mi particular balance de mi estancia en otras plataformas de redes sociales).

Acerca de Isabel L. Paz

¡Crac! ¡Clinc! ¡Cotoclonc! Así estoy yo. Recomponiéndome. Antes de que se acabe todo esto y me pille fuera. ¡Arriba el papel... la radio, la tele...! Pero yo me voy a convertir en periodista/ comunicadora 2.0 y pico. Estoy en ello. Todo el día enredando en las redes y conversando por cuenta ajena.
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2 respuestas a 100 días en las redes sociales

  1. Luis dijo:

    Como se diria en «facebook» ME GUSTA.

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